¡No a las horas centrales del día!

En ningún caso es aconsejable estar en la playa durante las horas centrales del día, esto es, desde la 11 de la mañana hasta las 4 de la tarde. El peligro para los más pequeños viene por dos lados. El primero, los rayos ultravioletas que pueden ser muy dañinos para la piel de los bebés, la cual, como hemos comentado, es muy sensible. Y, el segundo, la elevada temperatura ya que el organismo del bebé tiene una capacidad muy reducida para eliminar el calor a través del sudor, por lo que existe un gran riesgo de sufrir un golpe de calor.